PALABRAS PARA GRADO 11°
Esto no está hecho con IA, me daría vergüenza venir con algo así frente a
ustedes, y está estrictamente en contra de lo que edifico como poeta, en este
caso como su profe, pensar por sí mismo puede llegar a ser un poco difícil para
muchos, pero abrir el corazón es dejarse llevar por los momentos y estos dejan
que la mente conecte directamente con lo que se desea expresar, late y bombea,
late y bombea instantáneas que vislumbran un futuro ideal, y dejar que yo,
digo, nosotros nos convirtamos en un recuerdo que vibra en ustedes: el madrazo
no tan secreto que cualquiera se pueda merecer, la perdida de vergüenza a la
hora de ser descubierta la trampa de casi todos en cámaras, algo digno de
llamarse viral, los malos entendidos, los golazos que marcamos, el chisme bomba
de la semana, pero también el orgullo silencioso de ser un buen grupo después
de todo.
Ahora, unos emocionados por crecer, otros de mirarse las lágrimas de no
querer hacerlo, y otros solo pasando el buen rato que pronto terminará. El “memento
Morí”, el “recuerda que morirás” como cualquiera se manifiesta. Mario Mendoza,
el de Satanás menciona en uno de sus escritos que debemos aprender a morir para
renacer, quiero enlazar la idea con la de Pasolini, un cineasta italiano
famoso: Aprender a convivir con la derrota, decía: “Aprender a
construir una identidad capaz de advertir una comunidad de destino, en la que
se pueda fracasar y volver a empezar sin que el valor y la dignidad se vean
afectados.”.
Lo fuertes que pueden llegar ha ser, no depende de sus padres y de cuanto
pueden darles o durarles, ni de su compinche que muchas veces perdonamos por
solo estar en las buenas, solo será de ustedes, única y exclusivamente de CADA
UNO DE USTEDES. Que triste sería verlos en su cueva encadenamos por sus miedos
sin que tengan el gusto de salir a la luz y ver que hay una sociedad diversa,
un mundo esperando por ustedes, un mundo que pide a gritos que la balanza tire
para los que día a día construyan buenas practicas de Ser lo más humanamente
posible, en un mundo aparentemente agonizante, lamentablemente frágil que
está recogiendo sus pedazos para darse el gusto de partirse de nuevo por gente
que solo aporta estupidez, egoísmo intolerancia y prepotencia, para dar un
ejemplo: Gobiernos ansiosos por poder, bancos mundiales ingratos por quedarse
con lo valioso de la existencia, científicos o dizque locos eruditos dichosos
por ver arder el mundo. Jamás Chicos, normalicen la amabilidad, no lo hagan con
la grosería, normalicen El Amor, no la traición ni el descontento por un amor
fallido, normalicen la alegría, no el maltrato en todas sus facetas, normalicen
el malestar de existir, pero nunca el dejarse llevar por la muerte
ingenuamente, normalicen las reglas de seguir adelante a toda costa, no las
reglas que se rompen y que se vuelven delito, no normalicen lo que está mal,
normalicen lo bien, lo genuino, lo bueno. Pero Aw, recordé que nosotros los
profes somos muchas veces testarudos, uno desglosando un sin número de
mensajes, palabras que al final solo serán palabras, no tendrán trascendencia
quizás, nadie coloca atención, nadie coloca atención, nadie coloca atención, “haber
allá atrás el grupito se me separa”, son sordos con la verdad, con el
conocimiento, con la virtud, y prefieren agudizar sus sentidos con lo
prohibido, la invitación al desorden, que hoy no reprocharé. Pero que me
alegrará saber que lo intenté a pesar de las circunstancias más adversas.
Le decía a una de sus compañeras hace un par de días: Muchos de ustedes
serán grandes, y esa grandeza parte de instalarnos en su memoria como un
mensaje, un mensaje de siempre insistir con la Vida, esta puede ser muy dura, y
he aquí que en su tablero establecerán su curso, como barcos a la deriva muchas
veces, como increíbles conquistadores ojalá, como dignos y soñados exploradores
de nuevos rumbos a lo mejor, lo bueno de todo esto es darse el lujo, el gusto
de descubrirse fuera de las cuatro paredes de siempre, de las cámaras que todo
aparentemente lo ven, del merecido regaño infantil.
Pero la tecnología llegó, y científicamente comprobado nos pudrió la
cabeza, las maquinas llegaron y recordando algo de Chaplin: ¡Ustedes
no son máquinas! ¡Ustedes no son ganado!...¡No luchen por la esclavitud!
¡Luchen por la libertad! Quienes ahora como aves saltan del nido a
vislumbrar el planeta desde otra perspectiva, a soñarse su mundo posible, a
creer que pueden ser mejores de lo que son ahora, de alimentar una digna
cultura ciudadana que refleje los valores que como loros repetimos pero que a
la hora de la verdad nos quedamos cortos, confío en la emancipación liberal de
la mujer, en el edificante mensaje del respeto mutuo, confío que tener los
argumentos necesarios pueden llegar a sostener sus certezas, esas certezas que pueden
darles la clave para no desfallecer a la primera, brindo porque sigan creyendo
en ustedes, no en lo que digan la televisión, las redes, o lo que diga el que
entre la locura y la sinrazón les muestra la plata fácil o el desenfreno que no
lleva a ninguna parte, solo al deterioro de sí mismos. Brindo porque su tesis
de Vida, dignifique la idea de fantasear con la realidad que nos merecemos
todos, brindo porque sean un digno amanecer y no una temible noche de
pesadillas, brindo porque sean capaces del desafío que se les viene, brindo
porque les asalten las dudas, más que las respuestas, pero ya saben: Más vale
creer en una respuesta correcta que una duda insensata, que se encuentren a los
desafíos, de los cuales aprenderán mejor que una vida pasiva, inocente, crédula
y simplista. Que tengan muchas puertas por abrir.
Brindo porque sean sacudidos por
La Verdad y no devastados por la Mentira, brindo porque soporten con altura las
perdidas, brindo porque lo que quieren sea una belleza incuestionable, brindo
porque crean que, buscando entre los libros, una palabra bastará para sanarlos,
brindo porque Dios no sea El Dinero, Dios no sea El aparente dulce pecado,
porque terminarán sintiéndose engañados, Brindo porque hoy seamos familia
Sabia, y no mañana una familia disfuncional.
En fin, Brindo por la sapiensa de
todos, a pesar de que vean en uno el supuesto enemigo que nos hacen ver
algunos. Perdón, solo queremos ver que pueden ser mejores de lo que ustedes
creen que son.
Por
Mario Alberto Bermúdez
Educador.
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